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Características de los trastornos del espectro autista

Información básica sobre los trastornos del espectro autista

Los trastornos del espectro autista (TEA) son un grupo de trastornos del desarrollo que afectan la interacción social de un/a niño/a, sus habilidades de comunicación y sus comportamientos e intereses. Los trastornos del espectro autista también pueden llamarse trastornos generalizados del desarrollo (TGD). Los síntomas de los TEA abarcan discapacidades leves y graves. Según su gravedad, se han identificado cinco síndromes en total, entre ellos, el autismo, el trastorno generalizado del desarrollo no especificado y el síndrome de Asperger, como también afecciones poco frecuentes, como el trastorno de Rett y el trastorno desintegrativo infantil. Los TEA afectan a aproximadamente a uno de cada 175 niños. Los investigadores no saben con seguridad cuál es la causa exacta de estos trastornos. Aparentemente, se deben a factores genéticos o hereditarios, pero también pueden producirse por problemas prenatales o por otros factores no genéticos. Ser padre de un/a niño/a que padece un TEA puede ser difícil. Si bien no existe una cura para estos trastornos, la identificación precoz y la intervención intensiva cuando el niño/a es pequeño/a pueden lograr más mejorías.

Los TEA y su hijo/a

La detección de los TEA. Los síntomas de los TEA se manifiestan generalmente antes de que el/la niño/a cumple los 3 años, y pueden ser evidentes desde el primer año de vida. No existe un análisis único para detectar el autismo, sin embargo, si usted está preocupado/a por el comportamiento de su hijo/a, lo más conveniente es llevarlo/a al pediatra y a un especialista en desarrollo infantil. Si su hijo/a tiene menos de 3 años, puede llamar a la agencia local de intervención temprana y, si su hijo/a tiene 3 años o más, puede llamar a la escuela pública. Para encontrar a la persona adecuada con quien hablar en el área donde usted vive, ingrese en la página web del Centro Nacional de Diseminación de Información para Niños Discapacitados. Para obtener más información sobre los primeros síntomas del autismo, consulte la página web de la campaña de los CDC: Aprenda los Signos. Reaccione Pronto.

Cómo identificar los síntomas. Los niños que padecen autismo presentan una amplia gama de comportamientos. La mayoría de los niños autistas manifiestan constantemente muchas de las siguientes conductas:

Problemas para desarrollar habilidades sociales

  • Establecen poco contacto visual
  • Usan pocas expresiones faciales
  • No dicen adiós con la mano
  • No juegan a juegos interactivos, como esconderse y reaparecer (peek-a-boo)
  • No les gusta que los abracen
  • Prefieren jugar solos
  • No realizan juegos imitativos

Problemas con la comunicación, el habla y el lenguaje

  • Se retrasan para desarrollar el lenguaje hablado
  • Tienen dificultad para comunicar sus deseos y necesidades
  • Responden mejor a los sonidos que a las indicaciones verbales

Preferencia por comportamientos y rutinas repetitivos

  • Les cuesta adaptarse a los cambios
  • Juegan con los mismos juguetes una y otra vez
  • Repiten acciones, palabras y frases

Entérese de las opciones que existen en cuanto a la educación. No hay una cura para los TEA. Sin embargo, si se diagnostica pronto a su hijo/a, existen intervenciones que pueden mejorar su capacidad para desenvolverse. Una vez que su hijo/a tenga el diagnóstico, recibirá ayuda, ya sea de un programa de intervención temprana o de un jardín preescolar integrado. Las intervenciones típicas pueden consistir en análisis aplicado de la conducta (AAC), terapia del lenguaje, terapia ocupacional y fisioterapia. Una vez que su hijo/a esté listo/a para ingresar en la escuela, los especialistas de la escuela pública local que atendieron a su hijo/a le recomendarán un entorno adecuado según las habilidades y las necesidades que tenga. Algunos niños necesitan recibir servicios intensivos en un aula especializada con pocos estudiantes, mientras que otros pueden pasar una parte del día, o todo el día, en un aula normal de la escuela pública, frecuentemente con algunos servicios especiales. De vez en cuando, los niños que padecen un trastorno grave pueden ser ubicados en una escuela muy especializada para niños con TEA. Si se decide que su hijo/a no puede asistir a la escuela pública local, aún así tiene derecho a una educación adecuada sin que usted deba pagar ningún costo adicional (porque esos costos están financiados por comunidades locales). Si su hijo/a ingresa en la escuela pública, podrá recibir servicios de educación especial. Un equipo de personas, incluido/a usted, deberá elaborar un plan educativo individualizado para él/ella. Para obtener más información sobre la educación especial, consulte la hoja informativa sobre educación especial de One Tough Job. Es posible que su hijo/a también cumpla con los requisitos para recibir terapia conductual, según la gravedad de la discapacidad o trastorno que padezca. Como padre, usted puede opinar con respecto a cualquier decisión que se tome en relación con su hijo/a. Si a usted no le convencen las decisiones tomadas con respecto a su hijo/a, tiene derecho a apelar. Para ello, debe contactar al Massachusetts Department of Education ("Departamento de Educación de Massachusetts") para que le comuniquen las opciones que tiene.

Intervención conductual. Además de la terapia del lenguaje, la terapia ocupacional, la fisioterapia y el apoyo académico especial que brinda la escuela, las intervenciones conductuales pueden ser eficaces para tratar niños que padecen TEA. La terapia conductual más común que se usa para trabajar con niños que padecen TEA es el análisis aplicado de la conducta (AAC). El control de la conducta ayuda a estimular los comportamientos deseados y a evitar los no deseados. La terapia conductual ayudará a su hijo/a a fortalecer sus habilidades sociales, cognitivas y del lenguaje, así como su capacidad para desenvolverse en el aula y en la casa. Usted también puede capacitarse en el control de la conducta para poder interactuar satisfactoriamente con su hijo/a en su casa. Le enseñarán habilidades importantes, por ejemplo, a reforzar los buenos comportamientos, a elaborar una rutina constante y a comunicarse de manera eficaz con su hijo/a.

Cómo ayudar a toda la familia. Los padres de niños que padecen TEA deben asegurarse de que sus niños reciban todos los tratamientos y la ayuda que necesiten. Lo primero que deben hacer es informarse todo lo que puedan sobre la afección de su hijo/a. Afortunadamente, hay mucha información y apoyo disponibles, especialmente en Internet, donde los padres han formado grupos de apoyo y foros virtuales por medio de los cuales intercambian información sobre lo que les ha dado resultado a ellos. Tener un hijo/a autista puede ser difícil para el resto de la familia, por eso es recomendable que usted asista a un grupo de apoyo o que trabaje con un terapeuta que pueda ayudar a toda la familia a adaptarse, y ayudarlo/a a usted a afrontar algunos de los desafíos de criar a un/a niño/a autista. Generalmente, los hermanos del/de la niño/a afectado/a sienten que no reciben mucha atención de parte de sus padres porque ellos tienen que dedicarle mucho tiempo al/a la hermano/a discapacitado/a. Para obtener más información, consulte la hoja informativa Sibling Needs ("Las necesidades de los hermanos") del Centro para el Estudio del Autismo.

Para obtener más información, consulte la hoja informativa Understanding Autism ("Entender el autismo") de KidsHealth o visite el National Institute of Neurological Disorders and Stroke ("Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares").

Este artículo fue revisado por la Dra. Betsy Busch, MD


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